Nuestra filosofía es clara: solo lo mejor.
Cero tolerancia a chiles rotos o con imperfecciones..
En San Marcos®, el sabor comienza desde el origen. Cada paso, desde la cosecha hasta el envasado, está pensado para conservar lo más importante: la autenticidad de la cocina mexicana.
En San Marcos®, cada chile tiene su propia personalidad, sabor y carácter.
Por eso, además del proceso de elaboración, cuidamos cada detalle sensorial para que, desde el primer bocado, sepas que es un producto hecho con autenticidad.
Sabor ahumado, cuerpo jugoso, esencia artesanal.
Nuestro chipotle se distingue por su textura suave y sabor intenso, gracias a un proceso de ahumado artesanal con madera y hojas de guayaba que dura hasta 7 días.
Cada chile se limpia y corta cuidadosamente para facilitar la hidratación, logrando una textura más suave y jugosa.
El resultado: un adobo rojo vibrante, libre de conservantes artificiales, con ese sabor casero y natural que ha hecho de nuestros chipotles un motivo de orgullo mexicano.
Crujientes, herbal y con notas aromáticas únicas.
Nuestros jalapeños se seleccionan a mano y se conservan sin agentes texturizantes, manteniendo su textura crujiente natural incluso después de abrir el envase.
La mezcla equilibrada de verduras como la cebolla y la zanahoria complementa su sabor y los convierte en un ingrediente versátil.
Una infusión de hierbas y especias realza el perfil sensorial de cada rodaja o trozo, logrando un sabor redondo, limpio y auténtico, ideal para aperitivos, sándwiches o snacks.